Juan Manuel Blanco [en Vozpopuli.com]
Muchos ciudadanos confiaban en que el cambio de gobierno
pondría fin a la acostumbrada política de improvisación e inauguraría
una etapa de decisiones estables y consistentes, visión de futuro y
creación de confianza. Notable decepción. Para desesperación de propios y
extraños, la acción del ejecutivo habría ido adquiriendo paulatinamente ciertos tintes de precipitación, incoherencia y torpeza, con decisiones contradictorias y rectificaciones a contrarreloj, como si nada hubiera cambiado desde la legislatura anterior.